miércoles, 20 de mayo de 2009

III

Cubre el manto
la pedrería-lengua,
la casa sola,
el lugar-no.

La mano que sacude el fraseo
insiste con los mismos acordes:
uno detrás del otro,
todos unidos por el silencio.

Y hacia mí,
un grupo de perros:
obstinados, indeterminados, reproducidos.

El lado oscuro del vocablo fantasma.
¿Cómo se dice esto?
¿Cómo se dice aquello?

Cubre el manto
la pedrería-lengua,
la casa sola,
el lugar-no.

martes, 12 de mayo de 2009

II

La letra ausente,
la no-grafía,
el lado oscuro del cuerpo hablado.

Taché una superficie,
su textura: la letra ausente,
el no-lugar.

-orror,
la letra ausente,
la no-grafía.

Y la perrería hacia mí:
insistente, imprecisa, reimpresa.



La palabra "Teché" va tachada en el original. Pero no sé cómo hacerlo aquí.

I

Jauría de palabras desatadas:
el lado oscuro del vocablo fantasma.
La “f” es un rasgo único;
el horror es vértigo.
¡Qué continuo el decir FANTASMA!
La “f” es un rasgo único…
Entonces, corro peligro frente a una jauría desatada:
el lado oscuro del vocablo fantasma.

Fantasmas

Fantasmas es el nombre de mi último poemario, que aún sigo escribiendo. He decidido ir compartiéndolo con ustedes por este medio. Publicaré un poema por semana. En esta oportunidad, por ser la primera, publicaré los dos primeros de la serie.
Espero que los disfruten. Gracias.

martes, 14 de abril de 2009

VIII

¿Qué agua es capaz de dar tanta agua?:

El agua que emana del agua,
esa agua que sugiere la continuidad de todo el agua.

Agua que enagua lleva en su vientre,
el agua del sueño más conmovedor.

Agua que en agua disuelve la cálida morada del agua,
y no entorpece la discontinuidad del agua infinita.

Agua, ¿qué agua llevas que es capaz de dar tanta agua?

domingo, 8 de marzo de 2009

VI

Estaba el “Uno” ocupado en la prensa
y había otros en la reserva
Cada tanto miraban para fuera
después de los desmanes

No había forma de no ser devorados
por los otros
los que miraban las flores ya

El tímpano era el témpano
que esperaba que un sonido
se una al roce
a la cosa amorfa

Pero él seguía observando por la mirilla
estaba junto al deseo
que se apoderaba de una acción ficticia

Hablé de ustedes un buen tiempo
aunque también confieso
que solo me interesaban los sonidos
que hacían con la boca cerrada

El círculo se transformaba
lentamente
en semi-farsa

Era difícil sostener una energía que se caía al piso
que rodaba entre las piernas
mientras los cuerpos intentaban desembarazarse:

la ola un par de veces nos mareaba
entonces creíamos en los mitos
y hablábamos de nosotros

como si se tratara de una leyenda

domingo, 22 de febrero de 2009

XXXIV

El ciprés con sus frutos maduros
aguarda en la no-acción
el fortalecimiento de su corteza

Lo que no se ve
no quiere decir que no suceda

Sentir el aroma (del ciprés)
que nos trae el viento
es sostener la seguridad
de que lo externo
es ajeno a nuestra voluntad