martes, 26 de junio de 2012

II


Se marcharon a sus guaridas
y quedó el muñeco
                     como de trapo
tendido en el suelo frío

Lo trágico parecía no ser una anécdota
tenía la fuerza
            precisa
que solo imponen las manos de los dioses
para manipular el destino:

¡Dioses omnipotentes, que nuestro llanto temple vuestra ira!1



1. Palabras de Enone en Fedra de Jean Racine, acto primero escena III v. 158. 

martes, 5 de junio de 2012

II. La tragedia

                                                          “El concepto de poesía popular parece ser como un puente echado sobre este abismo: 
                                                           una fuerza más poderosa y primitiva que la de cualquier individuo creador...”
                                                                                                              Friedrich Nietzsche, El origen de la tragedia



I

Todos miraban con desconfianza a la palabra
luego
quedó impresa en una obra
que no tendría tanto brillo como lo imaginaban

Tal vez tenía solo el sabor
de lo que podría venir después
pero todos quedaron en silencio

y se escuchó un murmullo
una presencia entre tantas...

Desde entonces dejé
           un poco confundido
de creer en los liderazgos
  

lunes, 14 de mayo de 2012

VI


Estaba el “Uno” ocupado en la prensa
y había otros en la reserva
Cada tanto miraban para fuera
después de los desmanes

No había forma de no ser devorados
por los  otros
los que miraban las flores ya

El tímpano era el témpano
               que esperaba que un sonido
se una al roce
           a la cosa amorfa

Pero él seguía observando por la mirilla
estaba junto al deseo
que se apoderaba de una acción ficticia

Hablé de ustedes un buen tiempo
                               aunque también confieso
que solo me interesaban los sonidos
que hacían con la boca cerrada

El círculo se transformaba
             lentamente
en semi-farsa

Era difícil sostener una energía que se caía al piso
                                                   que rodaba entre las piernas
mientras los cuerpos intentaban desembarazarse:

la ola un par de veces nos mareaba
entonces creíamos en los mitos
y hablábamos de nosotros

como si se tratara de una leyenda

sábado, 5 de mayo de 2012

V


Esperé el llamado ausencia
una quimera ahogada en la superficie cilíndrica
de una maleta

Los papeles volaron
                    enloquecidos
por la tremenda bravura

En las imágenes se los veía bonitos
    patas para arriba
                  en reposo

El viento acarició a la voz
o la voz acarició al viento
Lo cierto es que en un susurro
escuché el pedido
pero aún no estaba ¡alerta! 

martes, 24 de abril de 2012

IV

El archivo era vasto:

Los inventores de la escritura
imitaron los veinticinco símbolos naturales1

Durante años fueron copistas obsesivos
                                  (con movimientos desordenados)
de una realidad de ensueño
un ENTUSIASMO
que los conducía felices
al acto objetivo que constituye todo lo que está más allá... 


1. “La biblioteca de Babel”, Ficciones, Jorge Luis Borges.

miércoles, 18 de abril de 2012

III

Notas a marearevuelta

en hincapiés de redecillas

paraintimidad de la traguedad nula

que impuesta en horas tiernas

se asemeja

en cuando

a los sortijos perpendiculares

Tomate un descanso embrazos del ombligo

para salpicar intergotas en lo profundo

¡Qué lindo es el marronero de los postes de electricaenergía

siempre tan madereados como cópulas!

¿Dónde ubicarse? ¿Dónde?

domingo, 1 de abril de 2012

II

Cuando llegué

claro que no era el origen

no había nada parecido al poema anterior

Se puede decir que no se trataba de ditirambos ni de margites

eso sí

ya existían autores de comedias y de tragedias

tragedias entendidas como representación “elevada”:

acciones más nobles y personajes más egregios[1]

pero dentro de todo

el ambiente era familiar y agradable

Los comediantes recortaban papelitos

para formar sus yámbicos

los trágicos pensaban todo el tiempo

abrían libros y leían:

Una ilusión “cándida y vieja”, como viento de primavera que quisiera levantarse de los campos de nieve, o ilusión que en un vuelo quisiera desprenderse de la tristeza y de la muerte.



[1] Ver Poética de Aristóteles, capítulo IV: “Origen de la poesía y sus clases”.