martes, 10 de julio de 2018

Alondras por el parque


Ahora mi tiempo, necio.
Ojo de araña,
olfato de abeja.

Rosa es finge, lengua madre.
Espejo de la vida,
anfibia fibra después de un núcleo
(sustantivo o muerto),
los peces se ahogan en Manhattan,
las ranas, pocas
por ahora,
croan y no paran de croar: “Bla bla bla…”  

Mi espíritu, a salvo,
ha atravesado el espejo,
se cuecen habas en la cocina
y hay alondras por el parque.

Una canción,
sus estrofas malditas intentan disuadirme,
son su canto de nereidas edades de piedra,
son ruidos,
nerviosas interferencias,
el paulatino (inter)cambio.  

sábado, 30 de junio de 2018

Vidente natural


Terminó el evento
convento externo,
                       visión.

Las remilgadas estacas sonoras
se te clavan en los ojos
y te estrujan la lengua, la muela, y hasta la médula
si quieren.

La luz es tenue el tino,
tinto o bordó,
despojo necesario,
remilgue,
remiendo de aventura macabra,
tabú, tótem, devoción.

sábado, 23 de junio de 2018

Lastar los pasos


A la hora de la espera
el espejo se ha quebrado ya.
                                       Hace rato.
No en mí
sino en lastar los pasos de alguien más:
mis súplicas, tus miedos, las combinaciones…

Desde el cielo,
las pupilas públicas de lenguas muertas,
los encierros más lejanos,
manojos de uvas.

Es decir,
esas remesas de sentido
se alejan de la tierra firme,
desperdigados cinchos/cinchas.

─¿Dónde acaba esto?  

sábado, 16 de junio de 2018

Voces violentas


Dos voces de fuego se cruzan
violentas
los días de tormenta

y cuando sale el sol
todo es quietud,
apaciguamiento,
calma.

Sinfonía de cristales,
campanitas y encierros,
lentamente ralea el sótano y la sonata,
tan específica, tan descalificada.

No el viento es
su devenir sonoro.
La magia de nombrar inventa su propio universo,
lo hace posible.

Sólo los hombres pelean por inventar,
en fin, son capaces de cualquier cosa.

domingo, 10 de junio de 2018

Ágrafo terreno


Sí ─como el argentino afirma en El Golem─,
somos prisioneros en una red de sonidos:
esta casa que me habita es mi lengua
y está okupada.

Los otros inquilinos no saben lo que cuesta
ser parte de lo íntimo, del soma/espíritu
o muñeco articulado.

Quiero morderme la casa
y que sangre amorfa la foca,
la boca donde duermo,
donde me tragan.

Sangre y lengua se confunden
y ensucian
el ágrafo terreno.

domingo, 3 de junio de 2018

El costado peligroso


Un siglo,
ciclo venidero,
dos manos,
universo/unívoco,
brota de mí.

Una canción que estruja entre sus
piernas la cándida dádiva;
la esperanza de estar en esta casa
y abrazarla
y decir que nadie es uno
y pensar que todo es nada.

Una mañana
despierta el epicentro del sonido que
enquistado en el costado peligroso
abre la boca y salen mariposas.

sábado, 26 de mayo de 2018

Rasgos distintivos


Tus voces goznes no dicen
ni mienten.
Te desova la sopa de pescado
y el remedio de la abuela en agonía
espera en la repisa los días venideros.

Una palabra,
cargada embarazada, rebosante, hinchada de significado,
explota y mil esquirlas
(haces de rasgos distintivos)
te salpican la camisa.