lunes, 10 de agosto de 2009

XX

Toca el doble sentido de la expresión
la mano deshabitada,
para abrir el lado oscuro del vocablo ausente.

Grafía-perro suspendida en un equilátero,
parsimonia de los tontos,
liquido susurro del tiempo-sema.

El ya-mundo,
la no-letra,
el suero-nema
la in-cisterna.

Grafía-perro suspendida en el equilibrio de un sintagma.
La raya infiel acelerada en tus vocales.
Miel-sustancia lacrada en el extenso océano del sentido:

El ya-mundo,
la no-letra,
el suero-nema
la in-cisterna.

6 comentarios:

ariel tenorio dijo...

la no-mano
la mano nomade
la nomas, la turba
la mas-turbada
la japa-nema

Hernán Tenorio dijo...

¡Bien, Ari, escribiste un poema!

ABRAZO

Anónimo dijo...

La ausencia del vocablo: silenciooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Leon Gulus dijo...

Hernán, muy bueno. Seguiré leyendo.

Hernán Tenorio dijo...

León: me alegra que te guste. Un abrazo!!!

Anónimo dijo...

Una piedra negra en el horizonte del lenguaje.


El vocablo fantasma...