domingo, 12 de agosto de 2012

V


–¿Entonces no fue una batalla entre Apolo y Dioniso
que “...por una gran nostalgia de materia,
piden limites, días, nombres...”1?

–No
fue un susurro leve
          el choque del puñal contra las entrañas:
la sangre brotó junto a sus vísceras
                  el tiempo se detuvo

–¿Hubo silencio?

–Tampoco
cantaron alegres
 mucho tiempo
algunos ruiseñores esa misma noche

–Claro
ahora entiendo
no existieron héroes ese día

–Algo así

Una niebla lo contaminó todo:
los cadáveres eran colectivos
                    los actos
individuales


1. La voz a ti debida, Pedro Salinas.

6 comentarios:

mauro dijo...

Proliferación de voces que se van entremezclando con susurros leves, silencios y cantos de pájaros que no fueron. Y junto a la niebla presente en todo, hacen que Apolo y Dionisio queden resonando junto al poema.

mauroquesada.blogspot.com.ar

Hernán Tenorio dijo...

Mauro, gracias por tus mágicas palabras... abrazo!!!!

ariel tenorio dijo...

Pudimos ser héroes
Por una vez
Pero fuimos colectiveros
Individuos comunes y corrientes
Ni siquiera aspiramos a señores
Ni siquiera a rui…


Hernán Tenorio dijo...

Esa, Ari, pobres los colectiveros... jajaja!!!!!

Anónimo dijo...

Que buenos versos...cuando escribiré as???'Sonia

Hernán Tenorio dijo...

Sonia: gracias por pasar y comentar!!!