sábado, 8 de julio de 2017

El ancla

No aúlla el río lejano
tal vez
esté durmiendo.

No hay un grito,
una cadena,
racimos de conciencia,
paz.

Es el porvenir,
el choque férreo contra el muro intransferible;
son las gotas de pudor,
los fragmentos de cuerpo,
el ancla.

2 comentarios:

sonia saavedra gutierrez dijo...

Los dos primeros versos, si los leos separados me parecen japoneses,no me acuerdo ahora como se llaman.
Y el.poema en si completo,me da pena..... no se porque..bello!!

Hernán Tenorio dijo...

Gracias, Sonia!